En memoria de Marcos Ana (1920-2016)

EL MENSAJE

Hago señales en la noche. Muevo

mi corazón como un farol de sangre.

Escucho el eco, la resaca

de un corazón gigante.

Me llega su reflejo. Se deslumbra

la noche de las cárceles.

Algo gira en el mundo. Es la puerta

del hombre que se abre

al resplandor de un grito.

El hombre surge. Avanza. Mira a España,

la mira hasta cegarse

de amor.

Encadenada ve

sangrando en una cruz su propia imagen.

Clamando está la tierra,

El cielo.

El mar.

El aire.

Trepo a los muros del dolor. Levanto

mis brazos como mástiles

desnudos:

¡Aquí, aquí, de España es esta sangre!

¡Perdonadme esta prisa,

perdonadme!

Prisión de Burgos – Te llamo desde un muro (1961)